Pleno de gracia y de profundidad indudable. German Vargas, Cronos,
Colombia.
Este libro destila America por todos los poros. ¡Dichosa La
tierra que tiene un trovador que La descubre a sus semejantes! Jose
Angel Bermejo, Diario 16, España.
Galeano recupera para la literatura la
capacidad de recrear el mundo. Josep Morreres, Dia
rio
de Barcelona, España.
Una original manera de decir, una escritura eficaz
que seduce al lector y establece con el un pacto secreto. Ana Ines
Larre-Borges, Brecha, Uruguay.
Los grandes escritores caminan en La
cuerda del equilibrista y arriesgan el cuello con cada palabra. En
Memoria del Fuego, Galeano fue un acrobata triunfante. En El Libro de
los Abrazos, se desprende de la cuerda y levita en el aire. Alan Ryan,
The Washington Post, USA.
Galeano no inventa: descubre. Lo real es, para
el, mas fantastico que La fantasia. Una obra inclasificable. Erich
Hackl, Deutsches Allgemeines Sonntagsblatt, Alemania.
Las historias mas
poeticas que he leido en los ultimos tiempos. y tambien las mas
conmovedoras, y las mas divertidas, y las mas... Herman de Coninck, De
Morgen, Holanda.
Lea una historia por dia y sera usted feliz la mitad del
año. Lea una historia por dia y sera usted triste la otra mitad. Cada
pagina es tan hermosa como el libro. Koos Hageraats, HP/De Tijd,
Holanda.
Estas fabulas inimitables pueden suscitar pocas dudas sobre el
genio literario del autor. Lucio Lami, Il Giornale.
Dicho todo esto no hay más que decir, hay que leerlo

(Montevideo, 3 de septiembre de 1940- 13 de abril de 2015). Galeano
tiene una larga carrera tanto en el plano personal como en el
profesional. Con tan sólo trece años empezó a publicar caricaturas para
el diario El Sol, un periódico socialista en Uruguay, bajo el pseudónimo
de «Gius» por la dificultosa pronunciación en castellano de su primer
apellido (Hughes).
Desde muy joven empezó a trabajar; fue obrero en una fábrica de
insecticidas, recaudador, pintor de carteles, mensajero, mecanógrafo,
cajero de banco y editor. En la década de los setenta un grupo
derechista militar en Uruguay lo encarceló. Por esta causa se marchó a
Argentina, donde le ocurrió lo mismo. El régimen de Videla tomó el poder
tras un sangriento golpe militar y su nombre fue agregado a la lista de
aquellos condenados por los escuadrones de la muerte. Días y noches de
amor y de guerra, se enmarca en los días de la dictadura en Argentina y
Uruguay.
En esta ocasión se exilió en Cataluña, en Calella, al norte de Barcelona
donde publicó en revistas españolas y colaboró con una radio alemana y
un canal de televisión mexicano. En este período escribe su famosa y
premiada trilogía Memoria del fuego.
Con todo, la obra de Galeano no es lo único importante. Vinculado a
causas políticas y defensor de la ideología de izquierdas, recuerda
cuando siendo miembro de la juventud socialista iba de pueblo en pueblo a
hablar de socialismo ante la mirada atónita de aquellos pocos que se
paraban a escucharle.
Galeano abogaba por las ideas que condenan el neoliberalismo y sigue
apostando por un socialismo real. Insiste en la crítica situación en la
que se encuentra Latinoamérica, sobre todo entre las nuevas generaciones
que no creen en la democracia. Según Galeano, cuando un gobierno adopta
soluciones que comprometen a diferentes generaciones, tiene la
obligación de consultar el pueblo, porque son soluciones que tendrán
repercusiones durante mucho tiempo.
En 1985 regresó a Uruguay, donde, tras haber superado una operación en
el año 2007, residía en Montevideo. Uno de los lugares que le gustaba
frecuentar era el café El Brasileiro; además dirigía su propia editorial
El Chanchito.